Antes de explicar la práctica que llevamos a cabo en el aula definiré brevemente "Observación no sistemática", pues es necesario hacer referencia a este término para comprender la misma.
Observar de forma no sistemática es observar de una forma libre, sin parámetros. Mirar lo que ocurre en general. Existe un grado de participación en el sujeto: participa (se consigue un equilibrio entre observación y participación) y no participa (no hay equilibrio. No intervengo sólo observo).
Variables de la observación:
-Directa: el observador está presente
-Indirecta: no está pero puede preguntar a otras personas. Es fundamental contrastar opiniones.
-Indirecta: no está pero puede preguntar a otras personas. Es fundamental contrastar opiniones.
-De campo: observación a un grupo grande en un contexto habitual. (Alumnos-aula)
-Laboratorio: determino un número de sujetos a observar en un contexto no habitual y veo cómo reaccionan. (Les saco del aula)
-Individual.
-De grupo
Todo esto lleva a un objetivo y un proceso de aprendizaje: LA AUTO-OBSERVACIÓN: qué observamos y cómo observamos para APRENDER A OBSERVAR.
Para ello hemos realizado la siguiente práctica:
Se ha dividido la clase en dos grupos de 13 personas cada uno para hacer un roll-playing. Un grupo (en mi caso) hemos observado al otro. En ese se encontraba la profesora, 6 alumnas y sus 6 respectivas madres en el 7º día de clase más o menos en la actividad de la asamblea.
Debemos de observar la conducta de la profesora, la conducta de los alumnos y la conducta de las madres con respecto al hijo y respecto a la profesora. Después realizar un informe para detallar al otro grupo los fallos cometidos.
Las categorías elegidas a observar son el tono de voz, la interacción y la expresión corporal.
Durante el roll-playing observo a unas alumnas muy diferentes con roles muy definidos: la tímida e introvertida; la resabionda y sumisa; la rebelde que quiere llamar la atención; la impaciente por responder y muy cómoda en clase; la que quiere dar muchos detalles, la que no pone interés y está todo el día dormida y cansada.
Una profesora que pide todo el rato respeto del turno de palabra pero no utiliza ninguna técnica (por ejemplo un peluche-mascota hilo conductor). No muestra interés por las alumnas por muchas preguntas que les haga porque les corta si se alargan en la respuesta. Su tono de voz y expresión corporal no indican una actitud motivadora de sus alumnos, más bien pasiva. Fomenta las profecías autocumplidas, es decir, a la niña que se comporta mejor le da más permisos para hablar, expresarse...; y a la niña más rebelde e impaciente la obliga a ir contra su personalidad, a estarse quieta, callada, preguntarle la última...
Las madres no son informadas de lo que tienen que hacer y ni la profesora ni ellas vuelven a encauzar el tema, que es la asamblea. Preguntan solamente CÓMO SE PORTA SU HIJA EN CLASE. Piden consejo a la profesora pero ambas finalmente no dan importancia a los problemas de las niñas. Además por varias actitudes de las niñas hacia las madres se pudo observar que el comportamiento de los niños correlaciona positivamente con la de las madres.
**En la puesta común sobre actitudes observadas encontramos además los siguientes errores:
-Tanto la profesora como la madre deberían haber reconducido al objetivo de la actividad que en este caso era la asamblea.
-Un maestro no debe dar por sentado actitudes de los niños y tratarles tal y como son sin intentar una reconducción de la conducta. Ahí entran en juego los prejucicios y las profecías autocumplidas. Si un niño es rebelde y le dejamos para el último adrede, se sentirá más atacado y avivaremos su comportamiento. Además si delante de otras personas decimos "lo malo que es" no estamos favoreciendo un cambio, sino condenándolo a ser un "rebelde seguro".
-Debe haber un acercamiento y una confianza entre padres-profesor-alumnos. Dar una bienvenida en clase. Hacer a todos partícipes. Las madres estaban muy distanciadas con todos salvo con su hija.
-Para que un alumno interacciones tengo que tener como profesor una determinada postura con ellos hacerles protagonistas. Se echó en falta un hilo conductor. Por ejemplo la mascota de la clase habría bastado para ir marcando los turnos.
-Otro error, esta vez de diseño de práctica, fue no especificarnos a los observadores la edad de los alumnos.
RECUERDO QUE ESTA CRÍTICA (CONSTRUCTIVA) ERA UNA PRÁCTICA Y LOS ROLES ESTABAN MUY DEFINIDOS, POR LO TANTO NO SE REFIERE EN NINGÚN MOMENTO A LAS PERSONAS PARTICIPANTES, SINO A SU ROL REPRESENTADO.
Debemos de observar la conducta de la profesora, la conducta de los alumnos y la conducta de las madres con respecto al hijo y respecto a la profesora. Después realizar un informe para detallar al otro grupo los fallos cometidos.
Las categorías elegidas a observar son el tono de voz, la interacción y la expresión corporal.
Durante el roll-playing observo a unas alumnas muy diferentes con roles muy definidos: la tímida e introvertida; la resabionda y sumisa; la rebelde que quiere llamar la atención; la impaciente por responder y muy cómoda en clase; la que quiere dar muchos detalles, la que no pone interés y está todo el día dormida y cansada.
Una profesora que pide todo el rato respeto del turno de palabra pero no utiliza ninguna técnica (por ejemplo un peluche-mascota hilo conductor). No muestra interés por las alumnas por muchas preguntas que les haga porque les corta si se alargan en la respuesta. Su tono de voz y expresión corporal no indican una actitud motivadora de sus alumnos, más bien pasiva. Fomenta las profecías autocumplidas, es decir, a la niña que se comporta mejor le da más permisos para hablar, expresarse...; y a la niña más rebelde e impaciente la obliga a ir contra su personalidad, a estarse quieta, callada, preguntarle la última...
Las madres no son informadas de lo que tienen que hacer y ni la profesora ni ellas vuelven a encauzar el tema, que es la asamblea. Preguntan solamente CÓMO SE PORTA SU HIJA EN CLASE. Piden consejo a la profesora pero ambas finalmente no dan importancia a los problemas de las niñas. Además por varias actitudes de las niñas hacia las madres se pudo observar que el comportamiento de los niños correlaciona positivamente con la de las madres.
**En la puesta común sobre actitudes observadas encontramos además los siguientes errores:
-Tanto la profesora como la madre deberían haber reconducido al objetivo de la actividad que en este caso era la asamblea.
-Un maestro no debe dar por sentado actitudes de los niños y tratarles tal y como son sin intentar una reconducción de la conducta. Ahí entran en juego los prejucicios y las profecías autocumplidas. Si un niño es rebelde y le dejamos para el último adrede, se sentirá más atacado y avivaremos su comportamiento. Además si delante de otras personas decimos "lo malo que es" no estamos favoreciendo un cambio, sino condenándolo a ser un "rebelde seguro".
-Debe haber un acercamiento y una confianza entre padres-profesor-alumnos. Dar una bienvenida en clase. Hacer a todos partícipes. Las madres estaban muy distanciadas con todos salvo con su hija.
-Para que un alumno interacciones tengo que tener como profesor una determinada postura con ellos hacerles protagonistas. Se echó en falta un hilo conductor. Por ejemplo la mascota de la clase habría bastado para ir marcando los turnos.
-Otro error, esta vez de diseño de práctica, fue no especificarnos a los observadores la edad de los alumnos.
RECUERDO QUE ESTA CRÍTICA (CONSTRUCTIVA) ERA UNA PRÁCTICA Y LOS ROLES ESTABAN MUY DEFINIDOS, POR LO TANTO NO SE REFIERE EN NINGÚN MOMENTO A LAS PERSONAS PARTICIPANTES, SINO A SU ROL REPRESENTADO.
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